Nuestros átomos.

¿De dónde vienen nuestros átomos?

El hidrógeno que se halla en su cuerpo, presente en cada molécula de agua, vino del Big Bang. No hay otras fuentes apreciables de hidrógeno en el universo. El carbono en su cuerpo se formó por fusión nuclear en el interior de las estrellas, al igual que el oxígeno. Gran parte del hierro de su cuerpo se formó durante supernovas de estrellas, explosiones estelares, que ocurrieron hace mucho tiempo y muy lejos. El oro en sus joyas probablemente fue hecho de estrellas de neutrones durante colisiones que pudieron haber sido visibles como estallidos de rayos gamma de corta duración o eventos de ondas gravitacionales. Elementos como el fósforo y el cobre están presentes en nuestros cuerpos en pequeñas cantidades, pero son esenciales para el funcionamiento de toda la vida conocida. La tabla periódica presentada está codificada por colores para indicar la mejor estimación de la humanidad en cuanto al origen nuclear de todos los elementos conocidos. Los sitios de creación nuclear de algunos elementos, como el cobre, no son muy conocidos y continúan siendo temas de investigación observacional y computacional.

Image Credit & License: Wikipedia: Cmglee; Data: Jennifer Johnson (OSU).

Publicado en Astronomy Picture of the Day, apod el 24 de octubre del 2.017

Traducción:
Big Bang fusion: inicio del Big Bang.
Dying low-mass stars: muerte de estrellas de baja masa.
Exploding massive stars: explosiones de estrellas masivas.
Cosmic ray fission: fisión por rayos cósmicos.
Merging neutron stars: fusión de estrellas de neutrones.
Explode white dwarsfs: explosión de enanas blancas.


La tabla periódica de los elementos.
Tabla periódica moderna con 18 columnas.

De Tximitx - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=52698867

La tabla periódica de los elementos es una disposición de los elementos químicos en forma de tabla, ordenados por su número atómico (número de protones), por su configuración de electrones y sus propiedades químicas. Este ordenamiento muestra tendencias periódicas, como elementos con comportamiento similar en la misma columna.

En palabras de Theodor Benfey, la tabla y la ley periódica «son el corazón de la química, comparables a la teoría de la evolución en biología (que sucedió al concepto de la Gran Cadena del Ser), y a las leyes de la termodinámica en la física clásica».

Las filas de la tabla se denominan períodos y las columnas grupos. Algunos grupos tienen nombres. Así por ejemplo el grupo 17 es el de los halógenos y el grupo 18 el de los gases nobles. La tabla también se divide en cuatro bloques con algunas propiedades químicas similares. Debido a que las posiciones están ordenadas, se puede utilizar la tabla para obtener relaciones entre las propiedades de los elementos, o pronosticar propiedades de elementos nuevos todavía no descubiertos o sintetizados. La tabla periódica proporciona un marco útil para analizar el comportamiento químico y es ampliamente utilizada en química y otras ciencias.

Dmitri Mendeléyev publicó en 1869 la primera versión de tabla periódica que fue ampliamente reconocida. La desarrolló para ilustrar tendencias periódicas en las propiedades de los elementos entonces conocidos, al ordenar los elementos basándose en sus propiedades químicas,​ si bien Julius Lothar Meyer, trabajando por separado, llevó a cabo un ordenamiento a partir de las propiedades físicas de los átomos.​ Mendeléyev también pronosticó algunas propiedades de elementos entonces desconocidos que anticipó que ocuparían los lugares vacíos en su tabla. Posteriormente se demostró que la mayoría de sus predicciones eran correctas cuando se descubrieron los elementos en cuestión.

La tabla periódica de Mendeléyev ha sido desde entonces ampliada y mejorada con el descubrimiento o síntesis de elementos nuevos y el desarrollo de modelos teóricos nuevos para explicar el comportamiento químico. La estructura actual fue diseñada por Alfred Werner a partir de la versión de Mendeléyev. Existen además otros arreglos periódicos de acuerdo a diferentes propiedades y según el uso que se le quiera dar (en didáctica, geología, etc).

Se han descubierto o sintetizado todos los elementos de número atómico del 1 (hidrógeno) al 118 (oganesón); la IUPAC confirmó los elementos 113, 115, 117 y 118 el 30 de diciembre de 2015,​ y sus nombres y símbolos oficiales se hicieron públicos el 28 de noviembre de 2016.​ Los primeros 94 existen naturalmente, aunque algunos solo se han encontrado en cantidades pequeñas y fueron sintetizados en laboratorio antes de ser encontrados en la naturaleza.​ Los elementos con números atómicos del 95 al 118 solo han sido sintetizados en laboratorios. Allí también se produjeron numerosos radioisótopos sintéticos de elementos presentes en la naturaleza. Los elementos del 95 a 100 existieron en la naturaleza en tiempos pasados pero actualmente no.​ La investigación para encontrar por síntesis nuevos elementos de números atómicos más altos continúa.

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